sábado, 6 de octubre de 2012

Centros móviles de atención médica a drogadictos, CAMAD


JORGE ELIECER ORTIZ FERNANDEZ

Por estos días los medios de comunicación, en todas sus presentaciones, se han dado a la tarea de evaluar la gestión de los alcaldes y gobernadores que al finalizar el presente mes, cumplirán exactamente un año de ser elegidos en sus respectivas responsabilidades.

Cabe mencionar que a la gran mayoría de mandatarios no les va muy bien en sus ejecutorias; al iniciar el mandato, tenían la excusa precisa, y era la de estar preparando el documento más importante de toda administración, como es el Plan de Desarrollo, herramienta que soporta los proyectos de desarrollo, tomados de la propuesta programática que tuvieron la posibilidad de pasear en campaña por los municipios, comunas, veredas y barrios del ente local y territorial.

Muchos de estos documentos se destacan por ser voluminosos, algunos ciudadanos los denominan “El libro gordo de Petete”, como queriendo manifestar que su contenido no es más que el compendio de las ilusiones o sueños de un puñado de gentes que desean, por fin, transitar por departamentos y municipios pletóricos de oportunidades de desarrollo para todos.


En el análisis que trabajan expertos periodistas sociales, ha llamado la atención la implementación en la ciudad de Bogotá por parte del alcalde Petro de los denominados “Centros móviles de atención medica a drogadictos”, iniciativa que contra viento y marea y con toda la oposición de la clase alta de Bogotá, sacó avante para beneficio de la población más necesitada, en todos los sentidos, como son los enfermos adictos a las drogas y a otras sustancias que como el alcohol, dieron al traste los sueños personales y familiares.

Bien por el alcalde Petro, que haciendo honor a su eslogan “Bogota Humana”, coloca ejemplo de cómo se reconstruye el tejido social, tema que a algunos teóricos de la política les fascina plantear, solo para cautivar votos.

En este tema, considero que todas las administraciones locales, incluyendo desde luego la de nuestra ciudad de Popayán, sin ruborizarse o sin pensar en el que dirán, convendría que implementaran dentro de su agenda social este tipo de programas CAMAD. Es desolador observar cómo día a día las calles de las ciudades se repletan de jóvenes y adultos consumiendo drogas de todo tipo, cual golosina, y a la vista de todos los transeúntes, incluyendo las autoridades que se ven maniatadas para tomar medidas represivas, pues seguramente que en la acción de detención, como defensa de quienes infringen con su actividad, alegaran el porte mínimo legal de sustancias, lo que debilita de manera evidente la justicia.

Ánimo entonces, en la Ciudad Blanca existen inmuebles propicios para aplicar programas que hoy nos han ocupado en estas pocas letras, adicionalmente, tenemos un mandatario sensible a la problemática social de las familias que sufren  al tener un ser querido incurso en problemas de alcohol y drogadicción.


COLETILLA: A propósito de la Administración Municipal de Popayán, debemos felicitar al señor alcalde, Francisco Fuentes Meneses, quien por primera vez en la historia de la Ciudad Blanca, en la última encuesta contratada por el noticiero CM&, la ubica en el puesto 18 entre las administraciones más eficientes comparada con los 1.123 municipios de nuestro país, cifras entregadas por Planeación Nacional y DANE.

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