jueves, 1 de noviembre de 2012



HABEMUS CANDIDATA MUJER A LA PROCURADURÍA


Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Loco-mbiano

Corre una gran frescura saber, por fin, que ya están las tres personas en la terna a suceder al actual Procurador General de la Nación. Y la frescura es porque una mujer en la disputa por esa posición que tiene tal multitud de funcionarios a su mando y tal responsabilidad en su mano. La mujer secularmente ha sido excluida de los altos cargos y así el país ha perdido el concurso de valores como la valentía, firmeza e independencia que la mujer posee.*

La Vicepresidenta del Consejo Superior de la Judicatura, María Mercedes López Mora ha sido postulada por el presidente Santos, a última hora. Lo que en apariencia puede ser una desventaja en el tira y afloje de las fuerzas que la han de elegir, podrá ser una sorpresa si ella saca a relucir sus cualidades.

Colombia se merece y necesita que en sus instituciones de control haya personajes sin tacha, fuera de toda sospecha, preparados intelectualmente y con una fuerza moral ante la sociedad y ética en su talante. Que haga frente a lacras tan crecidas como la corrupción, la evasión, la negligencia en el cumplimiento de la ley y de los encargos en el País.

Tenemos un claro ejemplo, en la Contralora actual, mujer estudiosa, cautelosa en dar los pasos, celosa de la protección del erario, con mirada certera y abarcadora de los problemas económicos, de contratación, para bien del patrimonio del estado. Lleva dos años en su mandato y el País se siente seguro con sus actuaciones, no obstante que tiene ojos de águila y garras de fiera encima que vigilan sus movimientos.

La abogada María Mercedes López posee un currículo y una ejecutoria suficiente para que el país confíe en el papel que puede llevar a cabo en este cargo que aún no ha desplegado todo su radio de acción. Y ella desde el Consejo de la Judicatura ha demostrado ante el foro que es capaz de asumir este reto. Ha aceptado la designación con altura, sin bajar la cabeza ante su antecesor ni ante la opinión ya formada por la tardanza de su postulación.

Quien llegue a la Procuraduría debe obrar sin atender compadrazgos, credos, posiciones personales. No podrá refugiarse en razones distintas al imperio de la Constitución, la ley y las sentencias judiciales, que serán su equipo de trabajo. Representar a la sociedad laica donde quepan todos, como ministerio público, buscar la paz, la disciplina de los servidores públicos es su oficio. El país y la hora lo requieren.

Muchos nidos de corrupción en el Congreso, en los Ministerios, en las Superintendencias, en la Rama Judicial, en Agencias recién creadas, en las EPS que manejan dineros del Estado, en los departamentos, alcaldías en quienes hacen contratos con el Estado están pidiendo una Procuraduría que nos canse de exigir, de controlar y de castigar. Que no le tiemble la mano ni la voz ante sus colegas o extraños, como ya lo ha hecho esta Expresidenta.

Colombia necesita este ariete Morelli-López que apriete y no afloje, que ponga el ojo y no se haga el bizco. Hoy y ahora es cuando el Congreso debe reflexionar en esta patria que está en desmadre, que está perdiendo su ambiente, sus riquezas, su erario y está sumida en el engaño y el clientelismo. No puede pensar en salvarse a si mismo y hacer valer unas mayorías, sino en la salud del País.

No. La mujer no debe quedarse en casa. La mujer también merece sentarse a hacer justicia. Puede ser como Hera. Tomar el manojo de rayos y llevar al país a la paz que da el trabajo y la honradez. Ya Zeus tuvo su tiempo, se enredó en si mismo y dejó los rayos en el banco.


01-11-12                                10:21 a.m.

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