Mostrando entradas con la etiqueta CARLOS E. CAÑAR SARRIA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CARLOS E. CAÑAR SARRIA. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de febrero de 2013

VIGENCIA DE MAQUIAVELO: ENTRE LA ÉTICA Y LA POLÍTICA


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Al observar y analizar el comportamiento de no pocos políticos en el orden mundial, cabe anotar la enorme vigencia de uno de los pensadores más controvertidos, conocedor de la naturaleza humana e injustamente vilipendiado. Se trata de Nicolás Maquiavelo (1489-1527), italiano, florentino de nacimiento, connotado representante del Renacimiento, cuya obra cumbre “El Príncipe” está considerada como la “Biblia” de la política moderna. Esta obra - como él mismo afirma - no trata de concebir el deber ser político sino de narrar lo ya hecho. No lo que los gobernantes deberían hacer sino lo que hacían. Es fruto del concienzudo análisis de la época que le corresponde vivir al autor. Su vigencia está en que muchos gobernantes entendieron y entienden sus comentarios como un deber ser y de esto Maquiavelo no tiene la culpa.

Considera la política en términos de fuerza y violencia, de causas y efectos. El príncipe se selecciona mediante la competencia, en la lucha por la supervivencia. Cuanto más poder tenga el gobernante más probabilidades tendrá de sobrevivir. Considera que no hay correspondencia entre ética y política, en el sentido de que la “virtud” del príncipe consiste en hacer cualquier cosa para obtener, conservar y aumentar el poder: “El fin justifica los medios”. Prudencia, habilidad, generosidad son “virtudes” que están subordinadas a la búsqueda de poder. Si no se tienen es menester aparentarlas. Como por ejemplo, si el gobernante no tiene principios religiosos, de todas maneras asiste a la Iglesia y aparenta ser devoto y piadoso. Para los subordinados es obligación la honestidad, la sinceridad, la lealtad, el comportamiento pacífico, la obediencia a los superiores; moral que no es obligatoria para quienes detentan el poder, pues a Estados y gobernantes les está permitido robar, matar, engañar, pues lo primordial es el aumento del poder, el auto conservación y el egoísmo. Fuerza, temor, esplendor y diplomacia incrementan el poder.

Maquiavelo concibe el poder como la capacidad para emplear la fuerza por medios militares, financieros y diplomáticos. Quien gobierna no puede descuidar el control de territorios, de poblaciones y la motivación de sus tropas. El oro y el pan logran menos en política que los hombres y el hierro, pues donde hay hombres y hierro seguramente habrá oro y pan. Frente a la pregunta ¿si vale ser más temido que amado?, nuestro autor responde que es menester ambas cosas a la vez pero que esto es muy difícil, por lo tanto la vía más segura es hacerse temer antes que amar, pues “el hombre ofende menos al que se hace temer que al que se hace amar”. Advierte que hacerse temer no es lo mismo que hacerse aborrecer, ya que se puede ser muy bien temido sin necesidad de ser odioso.

Cada gobernante o aspirante al poder es enemigo potencial de todos los demás. Los aliados de hoy probablemente son los enemigos de mañana, pues el arte de la política consiste en saber exactamente a cuál de los aliados debe traicionarse, en qué momento y bajo qué condiciones.

El príncipe o gobernante cumple lo prometido mientras no se sienta perjudicado. Cuando se trata de otorgar premios o recompensas, lo hace de manera lenta y con mucha publicidad, pero cuando se trata de castigos, lo hace en silencio, rápido y se designan subordinados. El gobernante aparece ante el público más amable de lo que realmente es. ¿Qué es más importante, las buenas leyes o las buenas armas? Las buenas armas puesto que donde son buenas las armas son buenas las leyes.

Las cualidades de dos animales, aconseja Maquiavelo durante el ejercicio del poder: comportarse a la vez como zorra y como león: como zorra para conocer las trampas y como león para espantar los lobos…

domingo, 17 de febrero de 2013

Del proceso de paz


Por: Carlos E. Cañar Sarria

Desde el momento de su posesión, el presidente Santos enfatizó su disponibilidad de un acercamiento con los grupos guerrilleros y dar inicio a unos diálogos que pudieran acabar una guerra de más de medio siglo de existencia y poder así contar los colombianos con una paz estable y duradera. Desde un comienzo advirtió Santos, que la paz no se haría a cualquier precio, aludiendo evitar procesos anteriores fallidos como el de Andrés Pastrana.

Iniciado el proceso, el Presidente fue claro en que las operaciones militares para combatir a la guerrilla continuarían y no cesarían hasta el logro de un acuerdo definitivo que sería el resultado de un proceso de negociaciones corto. A finales del año pasado la guerrilla anunció un cese unilateral de operaciones por un corto periodo. Cese que algunos cuestionaron afirmando que continuaron las incursiones guerrilleras, mientras otros afirmaban su disminución. Se escuchó que de pronto, la decisión de un cese unilateral del fuego de parte de la guerrilla, haría posible que las operaciones militares del Ejército disminuyeran y poder así negociar sin enfrentamientos entre las partes.

Lo cierto es que los enfrentamientos prosiguen mientras los diálogos avanzan. El presidente Santos muestra optimismo y pensamos que ese optimismo debe traducirse a los colombianos que ya estamos cansados de tanta guerra, de tanta barbarie, de tanto odio y de tanta sangre derramada; además de tanto daño a la infraestructura nacional, que contribuye notablemente en deterioro del desarrollo humano en nuestro país.

Se presupone que unas negociaciones deben realizarse con las cartas sobre la mesa, es decir, con unas reglas de juego claras y bien definidas. Que expresen claramente lo que quieren las partes con los debidos imaginarios de lo que sería la nueva sociedad. En ese juego de intereses y de imaginarios, el mismo proceso permitirá negociar lo negociable. Que se pidan’ imposibles’, puede resultar cierto, pero en eso puede consistir la denominada ‘lógica’ de la guerra. Durante un proceso de paz se irán depurando los imposibles.

El mejor presupuesto para un proceso de paz es la verdad. Así las partes y el país pueden saber a ciencia cierta qué es lo que se quiere, qué se está negociando y para dónde vamos todos. La guerrilla debe dar muestras de paz. Dejar los secuestros, los hostigamientos y las incursiones por la geografía nacional. Ojalá se pudiera dar la liberación de todas las personas que están secuestradas.

sábado, 9 de febrero de 2013

Del periodista

CARLOS E. CAÑAR SARRIA

“Hombre soy y nada humano me es indiferente”. Esta reflexión de Terencio, nos sirve para indicar que el espíritu y el principio esencial de un buen diario y de un excelente y honesto periodista, es su visible, desinteresada y constante preocupación por el ser humano y por el bien público. El periodista verdadero pertenece a toda la comunidad y no debe ser vocero de intereses mezquinos. Le corresponde valorar las acciones u omisiones de los hombres, sin importar la raza, el sexo, la condición económica, posición política; credo político o religioso, etc.
Puede producir escozor en actores sociales que se ven tocados por la pluma o por la voz de los periodistas. Pero no se puede pasar de agache a una serie de actos o sucesos que de alguna o de múltiples maneras, afectan negativamente a la sociedad. Hay quienes ejercen el periodismo irresponsablemente, se exceden y huyen a la verdad en los contenidos de la información, críticas u opiniones.
La práctica del periodismo verdadero produce satisfacciones en un sentido espiritual. Es algo que se lleva en el corazón y no en el bolsillo. Al respecto, el veterano y desaparecido periodista norteamericano, William Allen White, manifiesta que el periodista que escoge la senda recta dentro de sus actividades, de seguro encontrará muchas satisfacciones en el camino, pues no se trata de regodear, comer y beber; vivir y morir como cínico, sino que de lo que se trata es de respetarse a sí mismo. “En nuestra civilización-escribe Allen White- nadie va a morirse de inanición. Pero se puede sufrir hambre y andar andrajoso, y se puede marchar agotado y con los pies hinchados por la senda estrecha, y la satisfacción deberá provenir del respeto a uno mismo”.
En una época tan convulsionada como la actual, sentimos la necesidad de mezclarle mucha ética a la actividad periodística. El periodismo amañado, mal intencionado, el sensacionalismo y la imprudencia; además de hacer perder la objetividad e imparcialidad al contenido, puede poner en peligro la convivencia pacífica y arriesgar la vida de muchas personas, importando más la figuración y los intereses personales de un periodista o el afán de lucro de un periódico. Quién lo creyera, pero de una responsable o irresponsable información, comentario o crítica, pueden depender muchas vidas. Hace varios años, el connotado periodista Javier Darío Restrepo anotaba: “Así lo sintió un ciudadano caldense secuestrado, que desde su lugar de reclusión escuchaba en la radio de los secuestradores, el detalle de su propio secuestro. Cuando los delincuentes estaban a punto de dejarlo en libertad, convencidos de su absoluta incapacidad para pagar un rescate cuantioso, las cosas cambiaron merced a una información radial en que un acucioso e imaginativo reportero describía al secuestrado como un acaudalado hombre de negocios”.
Este 9 de febrero se celebran 222 años del ejercicio de periodismo en nuestro país. Ocasión propicia para analizar los límites y alcances de la profesión u oficio. Felicitaciones a todos los periodistas.

domingo, 27 de enero de 2013

Problemas y retos de las administraciones locales


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Un nuevo modelo o proyecto de ciudad podría contribuir en la solución de los principales problemas de la vida urbana. Debe partir de la construcción de ciudadanía, tan escasa en los mandatarios locales. Es necesario comenzar por aprovechar escenarios que impliquen la oportunidad de encuentro entre sociedad civil y el Estado. Y esto sólo es viable mediante la participación ciudadana; participar no se puede circunscribir al momento electoral que define los gobernantes tras las contiendas políticas. Es hacer sentir al ciudadano como parte constitutiva de la ciudad. Que sienta que es un ser vivo y actuante, que sepa de dónde viene y para donde va. Para ello hay que aprovechar los escenarios que permitan expresar lo que quieren y desean los ciudadanos, sus problemas y soluciones; que se traduzcan en reivindicaciones que conlleven a mejorar sus condiciones de vida. Una ciudad sin participación ciudadana es una ciudad estéril. Con participación, la existencia citadina resulta confundida con la vida municipal.

Las administraciones locales deben asumir el reto de cohesionar los intereses del Estado central con los intereses locales. Esto no está exento de dificultades. Algunos mandatarios se quejan de la engorrosa tarea de consecución de recursos ante las instancias nacionales. En alguna medida, se traduce en la incapacidad de los alcaldes de despejar las expectativas ciudadanas en el orden de las actividades productivas, la cultura, el deporte, el desempleo, la inseguridad, pandillismo, drogadicción, violación del espacio público, desplazamiento forzado o voluntario; problemas que en algunos casos se suscitan de la crisis económica. Situación que hace que los ciudadanos expresen su inconformidad en las encuestas de opinión, tan de moda en las sociedades modernas y que toman el pulso a las administraciones, al tiempo que señalizan el grado de legitimidad de los mandatarios.

Noticias y evidencias muestran cómo se esfuman y despilfarran los recursos públicos en algunas dependencias municipales cuyos alcaldes se hacen los de la vista gorda. Lo cual desencanta a la población que ve con rabia, preocupación, pesimismo e impotencia cómo se malbaratan los recursos públicos mientras la calidad de vida de los pueblos involuciona en forma acelerada y despiadada.

Los sueldos extravagantes que devengan muchos funcionarios ‘públicos’ contrastan con las condiciones de pobreza y miseria que carcomen una población con escasez de canales de inclusión socioeconómica y con los más esenciales derechos suspendidos o denegados.

Los ciudadanos se miden en el libre ejercicio de los mecanismos de participación y en la concreción de indicadores que a simple vista demuestren que los asociados mejoren su cantidad y calidad de vida. Sin lo mínimo vital que garantice unas condiciones de dignidad la gente desespera, se trastorna y aniquila. La falta de oportunidades laborales impide a muchos respirar con relativa tranquilidad en un país donde el trabajo es un privilegio, o en su defecto, con un sistema contractual, que niega la estabilidad laboral y el régimen prestacional que obstaculiza el derecho al futuro de las familias. Desgarran el alma suicidios en un país que ‘dice’ ser “feliz”, provocados por la desesperación económica.

lunes, 7 de enero de 2013

Balance municipal 2012


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

En entrevista radial, el alcalde Francisco Fuentes se refirió a algunos apartes de su primer año de gestión administrativa. Un año dedicado a la planificación y a preparar el camino del plan de desarrollo municipal, que según el mandatario, empezará desarrollarse con ímpetu en el 2013. Empleo, educación, vivienda, entre otras variables, serán aspectos relevantes de la administración. Estima el burgomaestre que ha sido una tarea difícil la consecución de recursos en las instancias nacionales y que en esa tarea seguirá haciendo fuerza en la solución de las necesidades más prioritarias de las comunidades. Agrega además, el acercar la administración a las comunidades como mecanismo de ejercicio de democracia participativa, donde el diálogo y las concertaciones han tenido cabida.

Pensamos que esta especie de acomodamiento administrativo del primer año ha permitido al gobernante detectar las fortalezas y debilidades del municipio en tiempo real, para jalonar los cambios que las comunidades requieren. Quizá este año de planificación y acomodamiento fue lo que hizo dar la impresión de que el gobierno no arrancase.

Hemos sostenido reiterativamente, que los problemas municipales, casi son siempre los mismos en las diferentes localidades y que hay que darles trámite en orden de prioridades, en ocasiones de manera inmediata y en otras, paulatinamente; pues muchos problemas son difíciles de resolver de la noche a la mañana, más aún cuando se trata de situaciones que exigen la utilización de recursos económicos que escasean en todas las ciudades. De ahí que problemas tales como el desempleo, violación del espacio público, la inseguridad, la falta de vivienda, de cobertura y calidad de la educación, al igual que la falta de cultura ciudadana y el mal estado de las vías son constantes en las administraciones locales. Esto hace necesario el liderazgo de los mandatarios secundados por un buen equipo de gobierno, integrado por personas competentes y seleccionadas más con criterios meritocráticos que políticos. Algo difícil en nuestra sociedad pero usual en democracias maduras y desarrolladas.

Vemos al alcalde Fuentes como un hombre de vasta experiencia en la administración pública y privada, fogueado en emprendimiento; de espíritu conciliador, tolerante de la crítica y con muchas ganas de hacer cosas buenas por el municipio y sus habitantes. Recibimos con optimismo su segundo año de mandato. Obras de infraestructura se han anunciado y en acciones en mejoramiento de las condiciones de vida de unas comunidades en situación de pobreza.

Preocupa el nivel de desempleo del municipio. En 2012 repuntando siempre los índices más altos del país. La Policía Metropolitana de Popayán, contribuirá notablemente en la solución del problema de la inseguridad. El espacio público exige concertaciones y soluciones definitivas. Falta hacer énfasis en cultura ciudadana. El estado de vías y de las calles debe mejorar, pues unas vías adecuadas y decentes contribuyen en el bienestar físico y mental de las personas, además de demostrar a propios y extraños el grado de desarrollo o subdesarrollo de las ciudades.

Un buen gobierno se mide en los indicadores sociales. Necesita el compromiso de la ciudadanía que además de la participación, debe contar con un poco de paciencia en la obtención de los cambios y resultados esperados. Algunas dependencias administrativas, deben ser más receptivas en escuchar las inquietudes ciudadanas. En ello hay fallas que es menester superar.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Balance nacional 2012


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Terminó el 2012. El mundo no se acabó, contrariamente a lo pronosticado por los mayas. Reiteramos en la afirmación de que el fin del mundo es subjetivo, para cada cual finaliza en el momento de la muerte. Todo lo que tiene un comienzo tiene su final. Dios no tiene principio ni fin, es un Ser absoluto y Él es único que sabe cuándo es el final del mundo y de todo. Lo demás es habladuría.

El 2012 dejó cosas buenas y cosas malas. Destacamos la iniciativa de paz del gobierno de Santos. Avanzan los diálogos en Cuba, a pesar de los incrédulos. La paz es una directriz constitucional, es un derecho y un deber. Después de un conflicto de más de cincuenta años, la paz es un imperativo, una necesidad. Los colombianos estamos hastiados de tanta sangre derramada y de tanto daño a la infraestructura nacional. Ojalá la voluntad política de las partes no se resquebraje, pues la paz es la empresa más rentable y es baluarte de los pueblos civilizados. Sólo en un ambiente de paz y de sana convivencia se podrá conseguir la seguridad soñada, Claro está, que además de la paz política es imperativo también un plan de economía social que permita superar las condiciones de pobreza. Es  algo que el Gobierno no puede desconocer. Atender las denominadas causas objetivas de la violencia implica hacer cambios al sistema económico. O por lo menos, repensarlo.

No se pueden desconocer los esfuerzos del Gobierno en reducir el desempleo, en otorgar vivienda digna a las familias más pobres, en acercar la educación a más personas, en invertir en seguridad ciudadana en las ciudades más inseguras, etc.

Temas candentes hicieron bajar los índices de favorabilidad del presidente Santos; como por ejemplo, la por fortuna fallida reforma a la Justicia en la que participó un Congreso inferior a las circunstancias históricas. Un Congreso cada vez más desprestigiado y decadente que hizo pedir a gritos la necesidad de revocatoria.

El fallo de la Corte de la Haya que delimitó las fronteras con Nicaragua e hizo perder al país una significativa porción de nuestro mar territorial. Duro golpe para la soberanía  y para los intereses de los colombianos. Hecho que deterioró aún más la imagen de Santos, aunque siendo justos, Santos recibió el fallo, como consecuencia de las negociaciones adelantadas por sus dos antecesores. Pero como la política es coyuntural, a Santos le tocó bailar con la más fea.

Un salario de miseria invalida de manera contundente superar la pobreza e indigencia en nuestro país. El Gobierno y el Congreso quedan en deuda con los trabajadores. Un salario de $589.500 es injusto, inhumano y vergonzoso. Un reajuste del 4.02% equivale a $760 diarios y $22.800 más que el actual. Aumento que ha sido considerado por el presidente de la CUT, Domingo Tovar como “una burla a la clase trabajadora del país, mientras que se hace un regalo a los ricos de $6.7 billones por exención de parafiscales”. Por ello ha anunciado un paro nacional en 2013 contra el paquete de medidas del Congreso de la República.

Son muchos los retos que tiene el Gobierno para el nuevo año. Los derechos sociales y económicos son prioritarios para la consolidación de un país feliz. ¡Del Congreso, qué podemos esperar!

viernes, 21 de diciembre de 2012

BUEN GOBIERNO Y OPINION PÚBLICA


Por: Carlos E. Cañar Sarria

Un buen gobierno se caracteriza por el mejoramiento de los indicadores sociales. Estos mejoran en la medida en que los niveles de vida de la gente se inclinan hacia unas condiciones de dignidad. Hay bienestar tanto físico como emocional y la convivencia civilizada es posible. Los derechos sociales y económicos son baluarte de los buenos gobiernos.

Vale la pena resaltar que los problemas de las comunidades son muchos y complejos y que su resolución no es posible de la noche a la mañana. Pero si existe liderazgo y voluntad política para hacer bien las cosas, la problemática se atiende en orden de prioridades para que los cambios se vayan evidenciando; en algunos casos de manera paulatina y en otros con mayor agilidad.

En la administración pública se presentan circunstancias que hay que tramitar de inmediato, así en ocasiones, no se pueda evitar la improvisación. La ciencia política estima que en el orden de decisiones, si se improvisa, hay que ser cuidadosos de que al hacerlo, las pérdidas económicas y en vidas humanas sean mínimas. Los buenos gobiernos tienen sentido de previsión pero no todo puede ser previsible y por ello a la hora de hacer las críticas, quienes lo hacemos debemos ser cuidadosos en evitar injusticias. Siempre hemos sostenido que gobernar no es tarea fácil y que quienes asumen el reto de dirigir la sociedad deben saber de antemano las responsabilidades que se les confía. Hay prepararse para gobernar y no solamente para ganar unas elecciones.

La opinión pública como mecanismo de control social es un factor importante dentro de la posibilidad de los buenos gobiernos. No pocos gobernantes creen o pretenden hacer creer que están haciendo bien las cosas cuando las evidencias constatan lo contrario. Esto hace necesaria la opinión pública que es la encargada de llamar la atención tanto a gobernantes como a la misma sociedad, de que llegó el momento de direccionar los caminos. El buen gobierno al igual que los medios de comunicación les compete la misión de la defensa del interés público y en esa tarea periódicos y columnistas deben estar siempre comprometidos.

En la cotidianidad, se ven tantas fallas en el ejercicio del poder, que se presupone que los gobernantes no tienen quienes le hablen cerca a los oídos. A leguas se siente que no están bien acompañados, de ahí los precarios resultados. Sin un buen equipo no hay buen gobierno. Por eso las administraciones en lugar de evolucionar involucionan. No reclutan a los mejores, a los más capaces, a los más estudiosos, a las mejores hojas de vida. Se atienen a requerimientos políticos, a dar contentillo a los directorios y desestiman los criterios meritocráticos, éstos tan de moda en las sociedades modernas y democráticas. Las administraciones no despegan. Los problemas aumentan de tamaño para darle la bienvenida al caos y a la inconformidad.

Si no fuese por la opinión pública y su función de control social, las sociedades serían peores. Sin cobrar un solo peso, la opinión pública puede hacer ver a los gobernantes, lo que sus equipos de colaboradores no ven o no quieren ver.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Corporación Nasa Kiwe


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Vale la pena destacar el papel de aquellas entidades comprometidas con la implementación y desarrollo de políticas públicas en beneficio de las comunidades más necesitadas. La Corporación Nasa Kiwe fue creada por el decreto No. 1179 de junio de 1994; cuyo objetivo fundamental es liderar procesos para la rehabilitación y recuperación socioeconómica, cultural y ambiental de la cuenca hidrográfica del río Páez y zonas aledañas, arrasadas por el sismo y posterior avalancha de junio de 1994. Hace presencia en los departamentos del Cauca y Huila, mediante la financiación de las actividades y en la ejecución de planes o programas a través de personas públicas o privadas.
Es así como se han implementado proyectos productivos en salud y en saneamiento básico, electrificación, educación e infraestructura por parte de esta importante entidad que llegó a los 18 años de existencia, generando progreso económico y desarrollo social en las zonas de un área afectada por la tragedia.
La Corporación Nasa Kiwe ha anunciado la posibilidad de suscribir en este año, nuevos convenios con entidades del Estado tendientes a ejecución de proyectos que permitan el mejoramiento de la infraestructura de servicios que existe en la zona de influencia. Dentro del presupuesto para la vigencia de 2013, la Corporación habla de una inversión de 2.500 millones de pesos para atender las comunidades indígenas asentadas en el departamento del Huila.
La Corporación actualmente concentra sus esfuerzos en iniciar los proyectos “que permitan cumplir con los objetivos trazados de reducir las condiciones de riesgo por flujos de lodo en el cañón del río Páez por la actividad del nevado del Huila; aumentar la competividad de la región en la intervención de riesgos; lograr el ordenamiento y manejos sostenibles de los recursos; fortalecer la capacidad local de planificación para un desarrollo en condiciones seguras y sostenibles con una visión de región; mejorar la articulación entre niveles de gobierno y diálogos con las comunidades, incrementar la capacidad de ésta para enfrentar futuros escenarios de emergencia y fortalecer su capacidad de recuperación.”
El Director General de la Corporación Nasa Kiwe, abogado, John Diego Parra Tobar, se viene caracterizando por un incuestionable liderazgo que ha hecho posible la cohesión de un selecto equipo de trabajo y de importantes actores sociales empeñados en mejorar las condiciones de vida de unos compatriotas azotados por los desastres naturales, en algunos lugares por acciones terroristas y por qué no decirlo, hasta hace algunos años, marginados por el olvido estatal. Además del compromiso del Gobierno Nacional y del Ministerio del Interior en los diferentes programas tendientes a la búsqueda y consecución de mejores condiciones de vida y para el desarrollo sostenible de las comunidades, se han firmado convenios con administraciones regionales y municipales, con entidades bancarias, con la Corporación Minuto de Dios, etc., para impulsar y desarrollar proyectos de vivienda rural dirigidos a familias desplazadas y afectadas por el invierno en los municipios del área de influencia: Inzá, Páez, Silvia, Caldono, Santander de Quilichao, Toribío, Totoró, Jambaló y Caloto.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Del fallo y las fallas

CARLOS E. CAÑAR SARRIA

El fallo de La Haya emitido en esta temporada, prácticamente amargó el diciembre a los colombianos. Algo inusual, un sentimiento de nacionalismo abriga a la población. Se buscan salidas entre acatar o no la decisión de la Corte Internacional de Justicia, encargada de velar por la solución pacífica de conflictos y evitar las confrontaciones armadas para dirimir las diferencias. Después del fallo, “expertos” aparecen por todos lados midiendo causas y efectos y pesando responsabilidades. Que las hay las hay pero no se le puede achacar toda la responsabilidad al actual gobierno, como muchos vienen haciendo en los medios de comunicación y en las redes sociales.
En la etapa de litigio con Nicaragua están comprometidos tres gobiernos en once años. Bernardo Vela, director del Observatorio de Análisis de Sistemas Internacionales del Externado, al respecto, se expresa: “Debe ser muy duro para el gobierno Santos tener que afrontar el impacto del fallo, sobre todo porque poco y nada tuvo que ver con el resultado final. En tiempos recientes, el Estado colombiano cometió errores graves que explican en alguna medida la sentencia. Uno de ellos consistió en desconocer la competencia de la Corte el día antes de que Nicaragua interpusiera la demanda. La estrategia de defensa se equivocó también al considerar que el Tratado Esguerra-Bárcenas (1928) era un tratado de límites y que el Meridiano 82 era la línea limítrofe. Este tipo de tratados suelen ser mucho más pormenorizados y contienen un gran articulado con la demarcación detallada y basada en accidentes geográficos y convenciones”.
Desacatar el fallo es una posibilidad que generaría muchos inconvenientes al país, lo que significa que lo deseable es que se agoten otras instancias jurídicas que demuestren las inconsistencias de La Haya que según expertos, es algo también difícil porque al reconocer el error, pesaría sobre la Corte la falta de legitimidad de sus fallos y en adelante tendría que acarrear con su desprestigio. Si Colombia posee los argumentos legales para desconocer el fallo debe apelar donde corresponda para exigir su soberanía. De lo contrario, tendríamos que irnos preparando para aceptar dolorosamente esta tragedia nacional, como nos correspondió en otros momentos aciagos como por ejemplo, el caso de Panamá y Los Monjes.


Sin quitarle responsabilidad a Santos, los más responsables en el manejo del litigio con Nicaragua son Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, este último, en pose patriotera está exhortando el desacato del fallo, que lo condujo a San Andrés para promover una manifestación pública con los isleños. Acto también criticado al ex mandatario porque existen pruebas históricas en las que le garantizó al gobierno de Nicaragua, que acataría el fallo.
Colombia es un Estado Social de Derecho, como tal respetuosa del Derecho Internacional. Sin argumentos legales, no podría entonces, desconocer los dictámenes de unos jueces internacionales por dolorosos que sean sus contenidos.

Coletilla: Nos solidarizamos con el colega columnista, Santiago Zambrano Simmonds, otra víctima de la inseguridad ciudadana, que gracias a Dios hoy está con vida.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Del empleo y políticas públicas


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

En el contexto latinoamericano, Colombia ocupa una de las tasas más elevadas de desempleo y de trabajo informal. La gente no tiene ocupación y el ocio se está convirtiendo en madre de todos los vicios. Personas que cuentan con el “privilegio” de trabajar están sometidas a unas relaciones y condiciones laborales que no les permite mirar el futuro con seguridad.
La adopción del modelo neoliberal, la falta de políticas públicas, el desinterés del Estado, de la clase política, del sector empresarial y de otros actores, por garantizar a las personas lo mínimo vital que signifique una existencia física y mental en condiciones de dignidad ha sido la regla y no la excepción.
Problema demasiado preocupante debido a que una situación económica negativa para una gran cantidad de personas y de familias, lesiona la convivencia pacífica y deteriora el tejido social. La ola de inseguridad que permanentemente ronda en las ciudades colombianas, la violación del espacio público, la economía del rebusque, el pandillismo, el vandalismo, etc., son manifestaciones de una sociedad inmensamente desigual e igualmente caótica.
La reducción del tamaño del Estado, una regulación laboral que delega ese compromiso a los particulares en condiciones ventajosas para estos y desfavorables para los trabajadores, desdice de un verdadero Estado Social de Derecho. El  consuetudinario aumento salarial por debajo del índice de inflación, por ejemplo, conduce a las personas al desespero, a la incertidumbre y a la desesperanza.
Una verdadera democracia no es posible edificarse en unos cimientos de privilegios y de mezquindades. Reformas laborales que no llenan las expectativas de la población desdicen de la justicia y equidad.
El empleo es una de las principales variables de la economía social. Las políticas públicas para afrontar el problema del desempleo y para dignificar el empleo escasean por todas partes. Como si el Estado y la sociedad no entendieran la problemática nacional y no fueran conscientes de la necesidad de atender con prontitud y acierto un problema que parece salírsele cada vez más de las manos a mucha gente.
Los problemas del desempleo, del trabajo ocasional, del rebusque o informal compete a muchos actores sociales y no es responsabilidad absoluta de las administraciones locales. Si el modelo económico no ayuda, si el gobierno central no colabora, si políticos y congresistas no se concientizan, si las empresas se hacen las de la vista gorda, si las universidades no se caracterizan con programas pertinentes y necesarios, si las personas no se capacitan, difícilmente se puede crear una cultura del empleo y emprendimiento. En no pocas ciudades colombianas, el desempleo supera el 20%, cifra que constata la desatención de los derechos sociales y económicos.
Las políticas públicas son instrumentos necesarios para hacer un buen gobierno. El diseño, implementación, evaluación y el impacto de las mismas no solo es responsabilidad del Estado, sino también de la sociedad civil y de las organizaciones privadas. Unas políticas públicas de empleo de gran impacto social, contribuirían en la resolución de la problemática.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Disputas y liderazgos


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Desde el inicio de la administración Santos, se sintió la inconformidad del ex presidente Uribe con su sucesor. Las críticas al actual mandatario han sido fuertes y permanentes. Santos siempre anotó que no se dejaría tentar por el ex mandatario. Por quien sentía respeto y admiración. Que prácticamente se quedarían con los crespos hechos quienes pretendían que Santos accediera responderle en términos descomedidos.
El vicepresidente Angelino Garzón, en agosto pasado anotó: “A mí no me eligieron vicepresidente para decirle al presidente lo que sus castos oídos quieren escuchar, no señor, se equivocan quienes creen eso”. Y añadió: “A mí me eligieron vicepresidente para decirle al presidente que él debe gobernar siempre en favor de los seres humanos, esto de gobernar tiene sentido si primero son los seres humanos, si primero son las personas empezando por los niños y las niñas”. Garzón, reiteró además, sobre la necesidad de un buen entendimiento entre Santos y el ex presidente Uribe como algo bueno para el país.
Reiteración que enfatizó a propósito de la reciente Asamblea Nacional del Partido de la U. Lo que no es muy claro es qué pretende Angelino de Santos con respecto al “buen entendimiento” con Uribe. Si existen o no, unos temas fundamentales en que podrían coincidir los dos personajes para darles rienda suelta en procura del buen gobierno. Algo difícil de creer y de prever toda vez que lo que se ha escuchado de Uribe durante el gobierno de Santos es precisamente su oposición a las posiciones y decisiones del actual mandatario. Algunos hemos pensado, que como dice la ranchera, “la distancia entre los dos es cada día más grande”, lo cual hace difícil el acercamiento entre ambos. A estas horas del camino se han suscitado muchos hechos incompatibles entre los dos dirigentes y, dadas las circunstancias, no es fácil recomendarle a ambos, el borrón y cuenta nueva, como lo pretende Angelino.
También en agosto, el ex presidente Uribe hizo el lanzamiento de un nuevo movimiento político, el Puro Centro Democrático, al tiempo que manejó un discurso agresivo contra el gobierno de Santos; hecho que muchos sintieron como un acto encaminado a descalificar las acciones de gobierno y a las pretensiones reeleccionistas de Santos.
El ex presidente Uribe asiste recientemente a la Asamblea Nacional de este partido con un lenguaje descalificativo alusivo al gobierno de Santos. Santos durante la citada Asamblea, cansado de tanto aguante respondió al ex presidente Uribe: “Yo no llego a un pugilato como un rufián de esquina a demostrar quién es el que manda en el barrio. Yo no vengo aquí con resentimiento ni con odios, no vengo con rencores”. Y agregó: “es una doble moral venir a preparar debajo del poncho una puñalada contra la colectividad”.
El Partido de la U por su parte, va resultar dividido entre los partidarios de Santos y los partidarios de Uribe. Al final ganará Santos, precisamente porque es éste quien efectivamente detenta el poder y no Uribe.

domingo, 28 de octubre de 2012

Del paro judicial


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

El paro de los trabajadores de la Rama Judicial en el momento de escribir estas líneas completó dos semanas. Preocupante su prolongación porque muchos casos no resueltos oportunamente podrían contribuir en la impunidad. Es cierto que constitucionalmente es un deber del Estado prestar el servicio público de la justicia a todos sus asociados. Que cuando se niega un servicio público, los paros suelen ser considerados ilegales.

Una democracia moderna debe edificarse en unas condiciones de equidad y justicia. Las prebendas y los privilegios, en este caso, en la rama judicial, no solo generan malestar, sino también que demuestran cómo se tienen desentendidas las prioridades en este país. Una situación que debió resolverse desde hace dos décadas, no ha recibido la debida atención por parte del Estado. La Ley 4 de 1992 establece la nivelación salarial de los funcionarios judiciales. A pesar de la vigencia de la Ley, los gobernantes de turno se han hecho los de la vista gorda. El presidente Santos tiene hoy, el gran reto, la gran oportunidad y responsabilidad de resolver este lío. En la solución de este problema puede estar en juego su capital político. No son justamente proporcionales los altos sueldos de los magistrados de las altas cortes y de los magistrados auxiliares, por ejemplo; con los que devengan jueces municipales, escribientes, secretarios, etc. Mientras unos engrosan sus bolsillos incluyendo los carruseles de pensiones, muchos tienen que tirar aguante, hasta que San Juan agache el dedo en su lucha por el reconocimiento.

El diario El tiempo, la semana pasada informó que en 2007 se hizo un incremento de un 36% a los sueldos de magistrados de altas cortes, de tribunales seccionales y abogados asesores de esas corporaciones, lo cual no solo es inequitativo, desproporcionalmente desigual sino también antidemocrático. Para unos los melones y para otros los limones. Unos en la cama y otros en el suelo.

En un Estado Social de Derecho las leyes están hechas para ser cumplidas, independientemente de que sus contenidos gusten o no a todas las personas. Es legítima la reclamación de hacer efectiva la ley encargada de la nivelación salarial de los empleados de la Justicia. Independientemente del hecho de que la Justicia sea buena o mala, la ley tiene que cumplirse y no puede ser pretexto, no acceder a los justos requerimientos de los trabajadores, el argumento de que muchos jueces y funcionarios judiciales no están debidamente preparados y contribuyen en la prestación de un servicio público ineficiente e inoportuno.

Consideramos que es un deber de jueces y demás funcionarios judiciales, estudiar y actualizarse permanente para poder actuar con prontitud y acierto en una sociedad cada vez más cambiante y conflictiva. Pero esto se hace difícil, si no cuentan con una remuneración justa y equitativa que les permita seguir preparándose intelectualmente.

Si es necesario hablar de la necesidad de democratizar este país, es conveniente empezar por nivelar los salarios de los empleados y funcionarios de esta importante rama del poder público.

domingo, 21 de octubre de 2012

¿El camino hacia la paz?


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Se instalaron las mesas de negociaciones entre el Gobierno y las Farc en Oslo. El ambiente frío de la ciudad contagió el ambiente social con el discurso de uno de los miembros del Secretariado de las Farc, Iván Márquez. Lenguaje arrogante y desfasado, según analistas, con un tono comparable al utilizado en épocas del Caguán y en otros escenarios del pasado. Que las Farc aprovecharon la oportunidad para darse vitrina internacional, oxigenarse un poco y posar de víctimas y no de victimarios, dicen unos. Otros piensan que lo anterior puede ser cierto, pero también que en los procesos de paz, las partes representadas en sus negociadores, llegan a las mesas con unas posiciones y pretensiones hasta cierto punto normales que se van discerniendo y depurando en la medida en que los procesos avanzan. Como quien dice, esto apenas es el comienzo y vendrán momentos difíciles. Y si no, recordemos por ejemplo, el proceso de paz entre el M-19 y el gobierno de Virgilio Barco.

El gobierno del presidente Santos ha sido enfático en los puntos que hay que negociar y como lo anotó en su discurso de posesión, “la paz no se hará a cualquier precio”. Recientemente ha enfatizado también, que si el proceso de paz fracasa, el país nada pierde. Lo cierto es que quien quiere la paz al menos lo intenta. Pero si no se puede en determinado momento, alguien en un futuro tendría que intentarlo nuevamente; pues no aceptar esta posibilidad, con ello se estaría negando la dialéctica, es decir, el reconocimiento del hecho de que se busca la paz, ahí donde existe la guerra. A cambio del pesimismo extremo debe caracterizar el optimismo moderado. El hecho de que el proceso arrancó mal, como algunos o mucho piensan, no significa que de antemano el proceso fracasó, pues no puede fracasar algo que apenas comienza. Lo cierto es que si las Farc están verdaderamente convencidas de la conveniencia de la paz, es porque han caído en cuenta de la falta de vigencia de la tesis de Mao en el sentido de que “el poder viene del fusil” y de la posibilidad de lograr espacios democráticos en caso de una eventual apertura política.

Ante la  tesis de las Farc de que la paz no es solo el silencio de los fusiles y que por lo tanto hay que apuntar a atender la economía social, es decir, las causas objetivas de la violencia, se piensa que dadas las circunstancias históricas del país, es difícil primero modificar el modelo económico para hablar de paz. Primero la paz y después la economía social. Reiteradamente se ha analizado, que muchos recursos utilizados y desperdiciados en la guerra se podrían destinar a la inversión social.

Aunque el Gobierno ha manifestado que el modelo económico no estará en discusión, si se piensa en una paz social, inevitablemente el modelo económico por lo menos tiene que cuestionarse. Y el gobierno no ha descartado hacer cambios sociales.

domingo, 14 de octubre de 2012

Reflexiones citadinas


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Primera: La Compañía Energética de Occidente debe ser clara y coherente con aquello del consumo y los respectivos cobros y tarifas. Se sabe que la estratificación de las viviendas y el consumo de energía determinan el valor del servicio que hay que cancelar cada mes. El Estrato ya está determinado lo que no sucede con el consumo. En estos días nuevamente andan unos funcionarios o contratistas  haciendo encuestas: que cuántas bombillas hay, cuántos televisores, cuántos computadores, cuántas ollas arroceras, cuántas neveras, etc. ¿Qué lógica tiene esto? En una residencia puede haber hipotéticamente 30 computadores y se usa solo uno, o simplemente no se usa ninguno… y así sucede con los demás electrodomésticos. Se debe pagar el consumo y punto. Independientemente de los electrodomésticos que se tenga. Las revisiones en las residencias pueden hacerlas cuando quiera la empresa, más aún si hay sospecha de fraude o cuando el cliente lo solicita, pero otro asunto muy diferente es que se facture la energía sin tener en cuenta el consumo.

Los contadores deben ser solo los que la empresa impone, autoriza, calibra y vende. Recientemente se renovaron y entonces a qué se debe tanta preguntadera. Se usa gas domiciliario, se controla el uso de bombillas y de electrodomésticos y las tarifas cada mes suben con mayor energía. ¿Qué más quiere esta empresa? Habrá que recurrir a la Superintendencia de Servicios Públicos.

Segunda: En atención a nuestra columna: “Popayán y desempleo” (El Liberal, 1.10.12), el alcalde de Popayán, Francisco Fuentes en amable oficio, entre otras cosas, nos manifiesta que: “Sus opiniones son objetivas y merecen nuestra mayor atención, porque entrañan el problema del desempleo desde un punto de vista estructural”. Agrega que “En Popayán este tema lo abordamos desde la Administración Municipal con la mayor responsabilidad y conforma cada línea del Plan de Desarrollo que le formulamos a la comunidad”. Enfatiza además, que nuestras “precisiones coadyuvan a las metas que nos hemos fijado en este Gobierno, pero por supuesto, la lucha contra el desempleo, nos debe ocupar a todos los estamentos sociales y económicos de la región, porque el origen y las consecuencias de la falta de empleo se debe entre otros aspectos, al desplazamiento masivo que en Popayán alcanza un número de 65 mil personas y que se recrudece cada vez más; es el producto de la desatención del Gobierno Nacional desde décadas atrás”. Interesante la posición del alcalde Fuentes en el sentido de que: “El desempleo es un tema de carácter universal que afecta a todas las economías latinoamericanas. Colombia y sus más importantes ciudades, incluso las más industrializadas conviven con este fenómeno que cada vez crece con una fuerza desbordante”.

Tercera: Expectativas por el comienzo de los XIX Juegos Deportivos Nacionales. Popayán y el Cauca convertidos en centro de atención nacional. El deporte además de articular mente sana y cuerpo sano, fortalece los lazos de hermandad entre los pueblos. Suerte a los organizadores, a los deportistas caucanos y a la gerente de Indeportes Cauca, Ana Bolena García.

domingo, 7 de octubre de 2012

Salud y poder


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Mucha polémica en la opinión pública se ha suscitado recientemente en atención del estado de salud del vicepresidente Angelino Garzón, más aún tras el anuncio del presidente Santos de padecer un cáncer de próstata por fortuna detectado a tiempo que dio lugar a una cirugía que mantiene por estos días al primer mandatario en un franco proceso de recuperación.

Como se sabe, constitucionalmente el vicepresidente es la persona encargada de remplazar al presidente en caso de ausencia temporal o definitiva. Se sabe también que Angelino está enfermo y que no obstante avances de la recuperación de su salud, es evidente también - por lo que se observa en las entrevistas y en sus apariciones públicas - que no está en condiciones de remplazar al presidente Santos. Y en ese sentido, para bien del propio Garzón, es necesario hacer dejación del cargo, dedicar sus esfuerzos a recuperase totalmente y contribuir en la recuperación de su esposa que padece también dificultades derivadas de una grave enfermedad.

Para bien del país se necesita contar con una persona en condiciones óptimas de salud para remplazar al presidente si las circunstancias lo ameritan. Lo cierto es que todo gobernante debe estar en buenas condiciones físicas y mentales para afrontar las tareas de gobernar que nunca van a ser fáciles, sobre todo en un país como el nuestro, donde los problemas y situaciones complejas a resolver son el pan de cada día.

La petición de Roy Barreras, de someterse Garzón a una serie de revisiones y exámenes médicos que determinen el conocimiento de su real estado de salud, pueden ser legítimas, pero procediendo de quien proceden, no han dejado de despertar ciertas dudas y suspicacias en torno a lo que esté tejiendo detrás de todo el presidente del Congreso. De todo se escucha. De otro lado, no han convencido los argumentos de Garzón en el sentido de que no se somete a los exámenes porque hacerlo sería como convenir en un golpe de Estado a Santos. La negativa de Garzón a hacerse los exámenes, es considerada por Roy Barreras, como un acto de violación de la Constitución y la ley.

La verdad es que no puede ser secreto el estado de salud de los gobernantes, por eso el presidente Santos ha dado la lección. Por los dictámenes médicos y por el semblante del presidente Santos al salir de la clínica, se podría afirmar con seguridad que el Presidente podrá continuar gobernando sin complicaciones, lo cual no puede afirmarse del vicepresidente Garzón.

En una verdadera democracia, tanto el estado de salud de los gobernantes como las acciones de gobierno deben ser públicas, es decir, publicadas o publicitadas; por ello compartimos la tesis del columnista Daniel Samper Pizano cuando a propósito del tema que estamos  tratando afirma: “(…) la gente espera reportes veraces, completos y oportunos sobre las enfermedades y trastornos de quienes manejan las riendas del Estado. Esta es una de las diferencias profundas con regímenes dictatoriales, siempre misteriosos y herméticos”.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Popayán y desempleo


CARLOS E. CAÑAR SARRIA

Preocupa insistentemente el problema del desempleo en Popayán. Ocupa el índice más bajo en relación a otras ciudades colombianas, donde también el desempleo es grande. La administración municipal viene haciendo esfuerzos pero en la práctica no se cristalizan porque los resultados no son los esperados. Es necesario tener paciencia, este problema no se soluciona de la noche a la mañana.
Se escuchan a diario muchas quejas y razones sobre la desocupación cotidiana; algunas interrelacionadas, tales como la falta de emprendimiento tanto de gobernantes como de gobernados, la carencia de empresas y microempresas, la falta de legislaciones laborales que estimulen la inversión; la falta de una pedagogía del esfuerzo y de superación personal de no pocos habitantes. La mala fe y los abusos en los diferentes oficios, lo que hace preferible ir a otras ciudades a contratar servicios. Que muchos negocios decaen por el mal servicio y el maltrato a los clientes. En muchas ocasiones son recibidos “con dos piedras en la mano” y así no se puede. A esto hay que agregar problemas de calidad y precio.
Se cuestiona el papel de no pocas universidades, que no ofrecen programas pertinentes con la ciudad y con la región. Marchan separadas de los entes gubernamentales y de las empresas privadas, lo cual hace complicada la implementación de políticas públicas que permitan a mediano y largo plazo bajar los índices de desocupación. Insistimos en afirmar que si bien es cierto, que el papel de las universidades es instruir a los estudiantes en los diferentes programas académicos y que su misión no es garantizarle el empleo a sus egresados, no pueden continuar aisladas de los actores gubernamentales y empresariales.
El subempleo y la economía del rebusque invaden nuestras calles, qué más se puede hacer. La gente necesita llevar a sus familias el sustento diario que ciertamente es precario. Esto hace parte de un derecho legitimado por la necesidad que no se puede criminalizar. En alguna medida la invasión del espacio público tiene que ver con el desempleo.
El mototaxismo es otra respuesta. Hace unos días nos comentaba una adolescente que su tío se había quedado sin trabajo y que este es quien asume el mantenimiento del hogar. Motivado por la necesidad salió a la calle a trabajar con su moto y en estos días algo habían podido comer en casa.
Hay expectativas por la implementación del trabajo en el hogar y del teletrabajo, es conveniente ilustrar al respecto. Algo se tendrá que hacer para que nuestra ciudad no continúe repuntando en el deshonroso primer puesto en desempleo. Las Iniciativas deben proceder de la Administración Municipal, pero sola es poco lo que pueda hacer. Se debe cohesionar al equipo de gobierno y a muchos actores sociales en este propósito. El alcalde Francisco Fuentes, venido del sector empresarial es un hombre curtido en el tema de emprendimiento, confiemos en él. De los derechos sociales y económicos, el trabajo debe convertirse en una prioridad y a este hay que apuntarle.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Medios y proceso de paz


CARLOS E. CAÑAR SARRIA
carlosecanar@hotmail.com

Tras los anuncios del presidente Santos, de iniciar un proceso de paz con las Farc, al respecto del papel de los medios, enfatizamos: “Son importantes los comentarios de prensa y las variadas posiciones de los diferentes columnistas sobre las posibles negociaciones con la guerrilla, sin embargo, es importante también, el uso de la prudencia para no colocarle palos a la rueda a un proceso de paz, que según términos del primer mandatario, es una de sus principales prioridades en su segunda etapa de gobierno” (El Liberal, 03.09.12).

Precisamente, el papel de los medios en los procesos de paz es hoy objeto de interés en la opinión pública nacional. Quién lo creyera, pero de una responsable o irresponsable información, comentario o crítica, pueden depender muchas vidas. Recordamos que al respecto, hace varios años, el connotado periodista Javier Darío Restrepo, expresó: “Así lo sintió un ciudadano caldense secuestrado, que desde su lugar de reclusión escuchaba en la radio de los secuestradores, el detalle de su propio secuestro. Cuando los delincuentes estaban a punto de dejarlo en libertad, convencidos de su absoluta incapacidad para pagar un rescate cuantioso, las cosas cambiaron merced a una información radial en que un acucioso e imaginativo reportero describía al secuestrado como un acaudalado hombre de negocios”. La falta de prudencia de quienes tienen el privilegio de informar o de opinar puede hacer mucho daño. No se trata de esconder la realidad, pues esta es una de las principales misiones del verdadero periodismo. Se trata de que la libertad de prensa esté secundada por la responsabilidad. Y no puede existir responsabilidad sin la virtud de la prudencia.

Recientemente, el presidente Santos, ha enfatizado en la necesidad de mantener la “debida prudencia” por parte de los medios de comunicación en los asuntos concernientes al proceso de paz: “(…) Ciertos casos, ciertas circunstancias, donde cierta discreción y cierta prudencia por parte de los medios de comunicación, es necesario y responsable.”

Pensamos que al requerimiento presidencial hay que agregarle la prudencia al manejo del lenguaje y del discurso como una herramienta necesaria en los procesos de paz; esto implica reducir los tonos de agresividad entre las partes directamente comprometidas, así los ataques continúen. Los medios no pueden ser ajenos a la prudencia, sobre todo si se trata de la aspiración más anhelada de la humanidad, como lo es la paz.

Santos ha recalcado que no pretende la censura que obstaculiza la verdadera democracia. Como periodista lo entiende muy bien. Desea prevalecer un periodismo serio y responsable. Así se pretenda desconocerlo, de una irresponsable o responsable información, crítica o comentario pueden depender muchas vidas y la solución o no de muchos problemas.

Los medios deben ser facilitadores de los procesos de paz, tienen la responsabilidad de operar con la verdad, con la objetividad, con la transparencia que exijan todas las circunstancias. La sociedad debe estar enterada, en su debido momento, de todo o de lo más relevante que se teja en los procesos.